domingo, 11 de diciembre de 2011

Al final... solo observar

Sentada en un bar,
preguntando qué, cómo, cuándo,
por qué.
Sentada en un bar
observando y siendo observada.
Solo cambia el tiempo
y es el tiempo quien lo cambia todo.
Buscar la felicidad durante toda tu vida,
para descubrir que es ella quien te perseguía en las noches oscuras,
ruido de tacones que aumentan su ritmo cuando corres.
No son los tuyos. Es ella.
Quieres dejar de escapar,
no sabes cómo,
nadie te enseñó.
Así que en su lugar, saltas;
Ya no hay ruido de tacones,
ni noches oscuras,
ni felicidad.
Saltaste demasiado pronto,
demasiado lejos.
Puede que estés volando unos segundos,
mientras el mundo te observa,
mientras observas el mundo.
Puedes intentar que esos instantes te llenen el resto de tu vida,
pero son efímeros y la vida no.
Llenar la vida de detalles,
llenar los detalles de vida.
Diferentes maneras de sentir.
Diferentes maneras de seguir.
Al final,
todos observamos al de al lado
en busca de respuestas,
pero no sirven de nada
porque él nos observa también
en busca de calor.
Mejores son las noches oscuras en un bar,
que los días tibios viendo el mar.
Y al final,
el ruido de los tacones volverá.
Gírate, aún no es tarde,
todo volvió a empezar.
Gírate despacio,
despidiéndote de la soledad.

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