domingo, 9 de septiembre de 2012

Soy un juguete del destino



Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,

una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,

que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.



- Wislawa Szymborska

domingo, 19 de febrero de 2012

Regret Nothing





Take chances.


Tell the truth.


Date someone totally wrong for you.


Say no.


Spend all your cash.


Get to know someone random.


Be random.


Say I love you.


Sing out loud.


Laugh at stupid jokes.


Cry.


Apologize.


Tell someone how much they mean to you.


Tell a jerk what you think.


Laugh till your stomach hurts.


Live life.


Regret nothing.

miércoles, 15 de febrero de 2012

San Valentín

Buena cena.
Buena compañía.
Buena conversación.
Buenos planes.
Y ahora, buena música para terminar la noche.
Dedicada a los sueños que se cumplirán.

domingo, 12 de febrero de 2012

Sin defensas

A veces encuentras la calma donde menos lo esperas.
A veces la calma te acompaña en el camino, destruyendo todo aquello que te daña. Dejando solo claridad.
A veces, incluso, te das cuenta de que es esa misma calma la que perdiste hace tanto que apenas recordabas su nombre.
Pero la vida cambia, y nada es lo que parece. Quizá la respuesta no sea sumergirme en la inmensa calma que me confieres, sino romper tus barreras, una a una, y mostrarte de nuevo el océano de sentimientos que vagan por este mundo, perdidos, esperando a que tú los encuentres.